Fit For 55

PREPARADOS PARA EL 55: El programa Fit For 55 de la Unión Europea para luchar contra el cambio climático

En el Parlamento Europeo hemos aprobado el primer paquete de medidas legislativas del programa Fit For 55 (Preparados para el 55). Con este programa, la UE propone una serie de medidas concretas para conseguir una reducción del 55% de las emisiones netas de gases de efecto invernadero para el año 2030, en comparación con las existentes en 1990; siendo el objetivo final llegar a 2050 con cero emisiones netas, convirtiéndose así Europa en el primer continente climáticamente neutro. El objetivo, además, es que esta transición se haga de forma socialmente justa.

Seis instrumentos legislativos han sido aprobados por el Parlamento Europeo para su posterior negociación con la Comisión Europea y el Consejo Europeo:

  1. La ampliación del Régimen de Comercio de Derechos de Emisión al sector marítimo y de la aviación en la compra venta de emisiones.
  2. La renovación del Reglamento de Reparto de Esfuerzo que establece objetivos específicos a cada Estado Miembro para la reducción de gases de efecto invernadero en edificios, el transporte por carretera y marítimo nacional, la agricultura, los residuos y las pequeñas industrias.
  3. Nuevas normas para los coches que impulsarán la electrificación del sector.
  4. Nuevos objetivos en el uso de la tierra para tener más capacidad de absorción natural del CO2.
  5. Un Mecanismo de Ajuste de Carbono en Frontera para incentivar la descarbonización de productores internacionales de materias primas con alto contenido carbónico.
  6. Un Fondo Social del Clima para ayudar a los colectivos más vulnerables a hacer frente a la transición energética.

Es evidente que la transición verde va a tener un coste para las personas y los territorios. La propia Comisión ha estimado, en su evaluación del impacto del paquete Fit for 55, que los hogares gastarán entre 0,7 y 0,8 puntos porcentuales más en sus facturas de energía. Además, aquellos con ingresos más bajos, que ya gastan una parte superior a la media en energía, serían los más afectados por la inclusión del transporte por carretera y los hogares en el nuevo Reglamento de Comercio de Derechos de Emisión.

Por ello es necesario este Fondo Social del Clima para ayudar a los colectivos más vulnerables a hacer frente a la transición energética. Esto se hará tanto a través de ayudas temporales a la renta, como a través de medidas e inversiones para disminuir la dependencia de los combustibles fósiles, incluida la eficiencia energética de los edificios, la descarbonización de la calefacción y la refrigeración o facilitar el acceso a formas de movilidad más sostenibles.

La transición verde está ya en marcha. Es necesario cambiar radicalmente la forma en la que generamos energía, producimos y consumimos bienes y servicios y nos relacionamos con la naturaleza. Hay que aprovechar al máximo las fuentes de energía renovable de cada territorio y reinventar las cadenas de valor, mejorando la gestión del agua, adaptando infraestructuras y viviendas (poniendo por delante la vivienda social) e impulsar la fiscalidad verde.

Pero esta transición verde debe ir acompañada de un fuerte componente social para que ninguna persona ni territorio se quede atrás.

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