El parlamento de la UE aprueba un informe sobre salud mental

En el Parlamento Europeo aprobamos el martes 12 de diciembre un informe de propia
iniciativa sobre salud mental. El documento, negociado en la Subcomisión de Salud del
Parlamento Europeo, fue respaldado por una amplia mayoría de 482 votos a favor, 94 en
contra y 32 abstenciones.

El texto pretende mejorar la iniciativa de la Comisión “Un enfoque global de la salud
mental”, en la que apuesta por un cambio de paradigma en este ámbito: las causas
estructurales de la mala salud mental ya no se pueden negar y es necesario trabajar en ellas
desde una perspectiva psicosocial.

El Parlamento ha acogido de forma positiva esta iniciativa de la Comisión, pero pide en este
nuevo informe una financiación más directa para abordar los crecientes problemas de salud
mental en Europa, un plan de acción claro con objetivos marcados que permitan la
identificación de poblaciones de alto riesgo y una actuación eficaz de los poderes públicos.
El capítulo en el que más se ha trabajado para perfilar el texto de la Comisión es el
financiero, pues si bien el Parlamento acoge con satisfacción los 765 millones de euros
disponibles para apoyar la investigación y la innovación a través de los programas Horizonte
2020 y Horizonte Europa, pide también que se adopten nuevas iniciativas más allá de los
programas ya existentes y un fondo directo para la investigación e innovación en salud
mental.

Los problemas de salud mental han ido en aumento, especialmente después de la pandemia
de COVID-19. Según la Comisión Europea, uno de cada seis ciudadanos de la UE afirmaba
tener problemas de salud mental antes de la pandemia, mientras que el año pasado, una de
cada dos personas afirmaba tener un problema emocional o psicosocial.

En respuesta a estos datos, el Parlamento Europeo defiende la necesidad de una estrategia
clara y con objetivos marcados sobre salud mental, que vaya más allá de un simple “enfoque”
y un Año Europeo de la Salud Mental para aumentar la concienciación, luchar contra la
discriminación, la estigmatización y la exclusión social. Se pide que los Estados Miembros
desarrollen las correspondientes estrategias nacionales con calendarios claros, presupuestos
adecuados, objetivos concretos e indicadores para evaluar progresos. Asímismo se pide a los
Estados Miembros que den prioridad y mejoren el acceso a los servicios de salud mental de
los grupos vulnerables, como niños, adolescentes, adultos jóvenes, personas LGTBIQA+,
pacientes con enfermedades crónicas y discapacidades, ancianos, migrantes y minorías
étnicas.

El informe insiste en que todos los ciudadanos de la UE deben tener acceso a servicios de
salud mental de calidad asequibles y accesibles. Además subraya la necesidad de garantizar
una mayor inversión en salud pública y de abordar la escasez de personal sanitarios
especializado en salud mental y con la formación adecuada.

Es la primera vez que las instituciones europeas, tanto la Comisión Europea como el
Parlamento Europeo, presentan informes e iniciativas específicas sobre Salud Mental a nivel
Europeo, reconociendo así que es la hora de dar prioridad al bienestar emocional de la
ciudadanía y de afrontar los problemas de salud mental que afectan a cada vez más a la
población.

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